Análisis de Gravity: El espacio según Cuarón.

El director mexicano Alfonso Cuarón, es uno de los directores mexicanos más reconocidos internacionalmente. En su último filme, “Gravity”, busca explorar la naturaleza humana bajo situaciones límite, a través de dos personajes (que abren y cierran el elenco de Cuarón).

Siendo una película con algunos principios de cine independiente (bajo costo y corta duración), este filme se centra en dos elementos principales: la provocación del espectador, y la estética que se puede lograr con las herramientas de Cuarón . Siendo estos los objetivos del director, veamos que tal lo ha logrado.

Para lograr el primer objetivo, se requiere de un ritmo narrativo sofocante. Para entender esto, podemos contraponerlo a filmes como, “2001: Odisea del Espacio”.  Cito aquí una escena del filme, para que se note el largo aliento que da Kubrick a sus escenas. El despliegue visual de Kubrick es más bien psicodélico, mientras que el de Cuarón es realista, pero ese no es el punto. Lo importante es la diferencia entre el manejo de la economía del relato, de una película que dura 161 minutos, como la de Kubrick:

y una que dura 91 minutos, como Gravity:

Una es éxtasis visual llevado a su más larga expresión mediante imágenes psicodélicas, la otra, es pura acción y movimiento.

La velocidad de este filme es rápida a tal punto que el espectador nunca tiene un descanso de la tensión. Vemos que casi la totalidad de la película transcurre en una sola escena, donde no se da una presentación de los personajes, ni profundización en la psicología de los mismos, ni se enmarca una visión particular de una situación o ambiente. El director maneja la economía de su filme ocupando tiempo solo en la producción estética, y en la provocación.

Cuarón alterna estos dos motores en dos tipos de secuencias: la primera es la secuencia “lenta” (nunca llega a la inmovilidad de “2001: Odisea del Espacio”), cuyo principal componente es el estético: Cuarón utiliza tecnología avanzada y excepcional para crear su universo, lo más fiel posible al real. Sin duda, en cuanto a la producción de un ambiente espacial y su tratamiento, este filme es un nuevo paso en la evolución de la representación del espacio (nota aparte: me gustaría ver que, así como Cuarón siguió los pasos de Kubrick en este aspecto, algún director lo hiciera con Jurassic Park de Spielberg) .

El director busca generar el efecto de mayor realismo posible. Algunos críticos han dicho que esta es una de las experiencias más cercana a estar en el espacio, mientras que otros, como Neil DeGrasse Tyson realizaron un análisis más puntilloso (link a la crítica, cortesía de http://www.ecartelera.com/). El director, sin embargo, no deja de resaltar, subjetivamente, una serie de principios que ayudan a generar el efecto de tensión y desesperación en el espectador. Estos principios, suerte para mí, son simplemente enumerados en el inicio de la película: se trata de las condiciones que hacen imposible la vida en el espacio (aquello que hace al espacio amenazante), y además, un rasgo del espacio que el director prima sobre el resto, muy productivo a la hora de generar terror: en el espacio no hay nada que transporte el sonido.

Dichos elementos se aplican en el segundo tipo de secuencia: la secuencia de alternancia, la que genera el shock,  la que da a la película su componente dramático y su suspenso: la claustrofobia y la sensación de ahogo son dos objetivos iniciales del film (si esto es lo que les llama la atención del filme, les recomiendo Buried, de Rodrigo Cortés). Digo de alternancia, porque vemos en estas escenas, un silencio absoluto interrumpido bruscamente: el efecto de shock, la sorpresa.

En cuanto al argumento, hay que decir que este es, muchas veces, el medio por el cual las sensaciones fluyen. El argumento de este filme no es la excepción. Dicha historia permite un despliegue visual muy amplio y también, facilita al director el generar las sensaciones antes nombradas. Por lo tanto, es un argumento que responde a ciertos objetivos, una herramienta del director más que un pilar de la dirección.

En cuanto al aspecto visual cabe destacar ciertas herramientas tales como: el manejo de las distancias (produce la sensación de la inmensidad del espacio), la grabación desde la primera persona (produce un efecto de realismo y de compartir lo sentido por el personaje), la oscuridad (también mejora el efecto de inmensidad), la luz (que se relaciona a la seguridad y la tranquilidad), los primeros planos (enmarcan los gestos faciales con mucha mayor contundencia), entre otros. Vemos que el director saca provecho de la cámara y, en este caso, de la computadora también, para hacer un despliegue visual avasallante.

Gravity-2013-Desktop-Wallpaper

Como la mayoría de las películas de Ciencia Ficción, la concepción de la vida espacial en Gravity no podría haber sido posible sin Kubrick y su Odisea. Su visión del espacio y sus características, contrastante a la realidad física de la tierra, fue innovadora, y marcó la visión de los directores siguientes, como por ejemplo Cuarón. El director mexicano realiza varias referencias a la obra de Kucrick para explicitar esta deuda.

Cortesía de Posts & Chips

Cortesía de Posts & Chips

El tema que se trata es la actitud que se toma ante la muerte, su aceptación o su negación. Ambos personajes presentan diferencias en esta aceptación. Aunque este no fue el elemento que más captó mi atención en el filme (me parece que esta pobremente realizado, debido a la falta de profundización en los personajes, que hace que sea dificil que el espectador realice una catarsis certera), es un elemento que está presente y es acompañado por la tensión.

Tenemos, en resumen, un filme incompleto por su falta de profundización de los personajes (creo que este aspecto en parte fue un sacrificio que tuvo como objetivo lograr una economía de la duración de la obra), pero sin duda un punto importante en la evolución de la representación del espacio y la más grande joyita del director.

Para otros puntos de vista sobre la película:

-Para una mejor opinión sobre la función 3D: http://newsyep.com/2013/11/18/gravity-3d-2013-review-by-sivakumar/

-Para una visión acertada y feminista sobre el filme: http://lisathatcher.wordpress.com/2013/12/01/gravity-alfonso-cuaron-retells-kubric-and-tarkovsky-in-a-feminist-reading-film-review/

Análisis de los viernes: Oblivion (2013) – El sci-fi visual por excelencia

En el año 2073, la tierra se encuentra destruida e inutilizada por una guerra nuclear ocurrida 60 años en el pasado, que confrontó a los humanos con una raza alienígena carroñera. Los humanos se han mudado a una de las lunas de Saturno, dejando a un pequeño grupo en la tierra para defender los recursos terrestres, necesarios para el desarrollo de la vida humana fuera del planeta. Jack Harper, uno de estos soldados, luego de un incidente que interrumpe su trabajo, comienza a cuestionarse la verdadera naturaleza de su vida, y de la verdad.

(El mejor trailer que pude conseguir)

El “heredero” de Tron, se encarga de dirigir esta cinta de ciencia-ficción. Joseph Kosinski, el que se dedicaba a dirigir comerciales para Halo, que fue elegido para hacerse cargo de la incierta secuela de Tron, lleva adelante la adaptación de un comic inexistente (A los que le interesa saber más sobre la historia del comic inexistente haga click acá).

Si hay algo que debemos admitirle al director es su maravillosa habilidad para poner en escena. Uno de las características que más mantienen a esta película de decaer absolutamente es la fotografía. Kosinski utiliza las imágenes para sumergirnos en un universo fantástico, de ciencia ficción no solo creíble, sino asombroso, realista y dinámico, en cuanto vemos estéticas naturalistas, tecnológicas, bélicas, y una de las más fabulosas tierras post-apocalíptica que he visto.

Habiendo pasado eso, podemos apreciar que Joseph Kosinski no es un narrador. (spoilers) Pretende manejar una trama doble, una historia que se dobla sobre sí misma al mejor estilo Matrix. Trata, como puede, de plantear ambas historias por separado, de hacerlas encontrarse en un choque energético, y que la segunda triunfe (la verdad) sobre la primera (la mentira). Este tipo de tramas es muy usual en filmes de ciencia ficción, y el ejemplo paradigmático es el antes mencionado filme de Andy y Lara Wachowski (fin de spoilers).

El principal problema que existe en la narrativa de Oblivion es la utilización de los tiempos: si dividimos en tres partes la película, vemos que la primera hora es utilizada para plantear una historia que luego será desmentida por una segunda historia, cuyo planteo se hará en quince minutos, dejando solo media hora para la resolución del conflicto. Entre todo, el planteamiento de la segunda historia es vago y deja con ganas de más, y el final es despelotado y apresurado, por lo tanto, mal logrado.

Uno de los tantos paisajes deslumbrantes de Oblivion

Uno de los tantos paisajes deslumbrantes de Oblivion

Sin duda esta no es tarea fácil, y Kosinski se maneja como puede. Si bien existe un problema central relacionado al manejo de la narración, y que de alguna manera molesta , su influencia no es grande, ya que permite, no solo que la película sea de un disfrute total, sino que la historia sea comprendida naturalmente. Además, estas faltas en la narrativa están ampliamente equilibradas por el interés visual que genera la cinta.

Tenemos un director que es un profesional para hacer real un mundo imaginario (a mi parecer, más astuto y sabio que el Michael Bay), pero que no logra contar una historia con el mismo orden o contundencia con la que lo harían los Wachowski en 1999. Tenemos un grupo de escritores que, salvo alguna línea, no generan un diálogo atractivo. Tenemos un Tom Cruise frágil, que por momentos fastidia por su constante monotonía, y que cancela cualquier oportunidad de profundización psicológica o de conexión hacia su personaje. Tenemos un filme cuya fotografía funciona como un escudo ante todo esto, que le permite, por sí sola, permanecer en un margen “atractivo”, no caer en lo banal, en lo trillado, para no ser oscurecida por su protagonista (hubiera querido que Morgan Freeman interprete todo el filme) ni por la inconsistencia en su narrativa.

Oblivion es un engaño, una película no tan bien narrada, pero tampoco tan mal, un protagonista de piedra, pero también es un festín de imágenes: la realización de la imaginación de muchos, una tierra devastada pero orgullosa en su belleza. Con un mejor equipo de escritores, con un protagonista más simpático, Oblivion sería mucho más que un 7/10, un filme que pelea a cada instante contra sus defectos, sostenida por una narrativa gastada pero efectiva, y un desarrollo visual de puta madre.

7 estrellas

Lo nuevo de Ben Stiller: El remake de “La vida secreta de Walter Mitty”.

Navegando me encontré con un nuevo proyecto de Ben Stiller, uno de los cómicos más capaces del momento. Si bien es un remake, por lo menos podemos respirar al saber que no lo es de alguna franquicia o saga farandulera o vacía en contenido, sino que será una reinvención del filme de Norman Z. McLeod, protagonizada por Danny Kaye.

La historia es figurita repetida: Basado en el relato de James Thurber, la trama nos narra la historia de Walter Mitty, un empleado de una editorial que cuya vida es gris y monótona. El protagonista escapa de su realidad imaginándose en maravillosas aventuras, hasta que conoce a una mujer que lo involucra en una peligrosa misión, y su imaginación se realiza.

Es Stiller ¿No lo reconocen?

Irreconocible

Tanto como intérprete en varios filmes (creo que no hace falta nombrar ejemplos), y podemos decir que es un tipo gracioso y bastante versátil en sus actuaciones (todavía falta verlo representando algún personaje dramático, a ver que tal lo hace). Como director, Stiller lleva también una considerable trayectoria, habiendo demostrado un gran dote narrativo y elocuente en su último filme para la gran pantalla: Tropic Thunder: ¡Una guerra muy perra!.

Tendremos la posibilidad de juzgar ambas tareas, ya que Stiller dirigirá tanto como protagonizará la reversión de la historia de James Thurber. Sabemos que el papel de la chica misteriosa será cubierto por Kristen Wiig, que habrá apariciones de Sean Penn, y que está escrita por Steve Conrad (quien ha escrito títulos reconocidos como Vaya par de amigos, y En busca de la felicidad). Para entusiasmarnos, podemos ver este trailer, bastante misterioso y confuso, pero atrayente:

¿Será este el nuevo éxito de Stiller? Sin dudas le doy todas mis fichas.

Análisis de los viernes: En Trance – Danny Boyle

Antes de hablar de la película protagonizada por James McAvoy, hagamos un breve repaso sobre el estilo de su director: Danny Boyle. Este director, nacido en Inglaterra, ha creado películas significativas, y que han avanzado con un género de cine algo confuso y difícil de manejar. Partiendo de novelas como Trainspotting, de Irvine Welsh, o Q & A, de Vikas Swarup (la novela en la que se basa Slumdog Millionaire), Boyle ha intentado generar películas que se caracterizan principalmente por su ritmo narrativo.

En un principio, el inglés es un buen narrador. Se arriesga al plantear ritmos de narración ágiles, lo cual exige una gran habilidad para no confundir al espectador. Todo director debe encontrar un balance entre una narración lenta (donde ocurre algo importante cada media hora), y una narración apresurada (donde cada segundo de la película es esencial para entender su trama). Boyle oscila más la segunda opción, lo cual hace que sus películas sean difíciles de dirigir.

Sin embargo, en filmes como los antes mencionado, ha realizado un buen trabajo, manteniendo el interés, no confundiendo al espectador, y por supuesto, haciendo gala de su gran estilo visual (su habilidad más interesante), y generando escenas muy memorables, como esta:

Volviendo al filme en cuestión, Simon, un subastador de arte se asocia a un grupo de ladrones para robar el Vuelo de Brujas, de Goya. El robo sale mal cuando Simon traiciona a su equipo y esconde la pintura. Luego de un fuerte golpe en la cabeza, nuestro protagonista sufre amnesia y olvida donde ha escondido la obra. El grupo de criminales, encabezados por Franck, contratarán a Elizabeth, una psicoanalista, para que los ayude a entrar en la mente de Simon.
Nos encontramos con un trama, en apariencia, simple. Sin embargo, aquí la narrativa se vuelve un obstáculo que el director no logra superar totalmente. Lo que es, en potencia, un juego muy rico entre lo real y lo irreal y un estudio sobre la psicosis, pierde un poco de su encanto cuando el director se extravía en su laberinto ilusorio.  Desde el comienzo, Boyle avanza con lentitud acomplejando la trama, al mejor estilo Memento, pero sin tomarse el tiempo para organizarla, y sin tener la cautela de simplificarla para lograr explicarla con claridad. Sin duda es un filme con una trama rebuscada y difícil de seguir.

Simon, un James McAvoy brillante.

Simon, un James McAvoy brillante.

Sin embargo, el hecho de que la historia sea de esta naturaleza no suprime totalmente la posibilidad de disfrutarla, la cual sale a flote por dos motivos. En primer lugar, la habilidad para crear imágenes del director: la película es un torbellino de imágenes que despiertan los sentidos, un deleite de colores y texturas. Por otro, y esta es una opinión más personal, por la actuación de McAvoy, la cual es, sin dudas, excelente. Su capacidad teatral lo hace distinguirse del resto del elenco (que se puede resumir en una Rosario Dawson inexpresiva y un Vincent Cassel rígido).

En resumen, en Trance encontramos un proyecto algo pretencioso (todos los de Boyle lo son), con una trama complicada y la cual el director no puede mantener. La fotografía del filme es sin duda maravillosa, y su protagonista, como siempre, deslumbrante. En trance se merece un 6/10.

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