Análisis de los viernes: Raiders of the Lost Ark (1981)

Un arqueólogo apasionado por su profesión es encomendado a encontrar un tesoro mitológico, una leyenda histórica y de la religión judía: El Arca de la Alianza. Este objeto también es anhelado por Hitler, el que lo ve como un arma de guerra. Ambos lados (por un lado los nazis, y por otro Indiana) estarán en una carrera por conseguir el Arca.

Podría empezar este análisis hablando de obviedades, como el hecho de que el método de dirección de Spielberg es algo que todo cineasta aprendiz debería observar y entender como una guía básica. Sin embargo, voy a eludir hablar mucho del director, por lo menos por el momento.

Como marco, tenemos una historia muy simple y fácil de resolver (escrita en parte por George Lucas), con un nudo y un desenlace lineal y maleable. El guión es manejado con corrección, y no presenta ningún error narrativo notable. Si existen algunas Deus ex machina, es decir, problemas de lógica básica que son resueltas sin mucho cuidado, obligados por el propio guión. También existe una caricaturización de la aventura, tanto de los villanos (los nazis de juguete), de la historia, y del mismo héroe.

Spielberg no suele tener errores garrafales a la hora de manejar una historia, o de narrarla, sin embargo, el propio personaje de Indiana se ve envuelto en situaciones algo forzadas, que, en una mirada algo minuciosa, llegan a notarse, y plantean algunas preguntas. Sobre el personaje, no hay más que decir que Harrison Ford realiza una actuación, no compleja, pero si muy atractiva e icónica, un héroe bidimensional, sin grandes complicaciones.

indiana

Sin embargo, este filme se sostiene por otros factores, y, si ignoramos estos errores y también la sensación de bizarres que genera ver ahora las escenas de pelea (la última es impagable), podemos ver que Indiana Jones es un filme simple, y en su simpleza gana.

Merece un apartado mencionar la tan conocida banda sonora, compuesta por el gran John Williams, que adquiere un valor protagónico, y es uno de los puntos más destacables de la película. Es el primer componente de una estética que mantiene a este filme en el nivel más alto en innovación: aventura en un estado puro. La misma caricaturización apoya esta estética y la hace encantadora.

Con una fotografía especial, en la cual Lucas también metió mano, (con planos muy interesantes e imágenes -evitemos los efectos especiales que Spielberg logra en este momento- bien generadas), Raiders of the Lost Ark resiste en un ritmo constante (con pausas que no aburren), la aventura avanza, el héroe golpea y golpea, y la estética se forma paso a paso, y abre un nuevo abanico de posibilidades, una visión única de un director único. Es un clásico para mirar y disfrutar, sin muchos reproches, y personalmente, no de los mejores filmes de Spielberg.  7.5/10 para el clásico.

7 estrellas

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Análisis de los viernes: Oblivion (2013) – El sci-fi visual por excelencia

En el año 2073, la tierra se encuentra destruida e inutilizada por una guerra nuclear ocurrida 60 años en el pasado, que confrontó a los humanos con una raza alienígena carroñera. Los humanos se han mudado a una de las lunas de Saturno, dejando a un pequeño grupo en la tierra para defender los recursos terrestres, necesarios para el desarrollo de la vida humana fuera del planeta. Jack Harper, uno de estos soldados, luego de un incidente que interrumpe su trabajo, comienza a cuestionarse la verdadera naturaleza de su vida, y de la verdad.

(El mejor trailer que pude conseguir)

El “heredero” de Tron, se encarga de dirigir esta cinta de ciencia-ficción. Joseph Kosinski, el que se dedicaba a dirigir comerciales para Halo, que fue elegido para hacerse cargo de la incierta secuela de Tron, lleva adelante la adaptación de un comic inexistente (A los que le interesa saber más sobre la historia del comic inexistente haga click acá).

Si hay algo que debemos admitirle al director es su maravillosa habilidad para poner en escena. Uno de las características que más mantienen a esta película de decaer absolutamente es la fotografía. Kosinski utiliza las imágenes para sumergirnos en un universo fantástico, de ciencia ficción no solo creíble, sino asombroso, realista y dinámico, en cuanto vemos estéticas naturalistas, tecnológicas, bélicas, y una de las más fabulosas tierras post-apocalíptica que he visto.

Habiendo pasado eso, podemos apreciar que Joseph Kosinski no es un narrador. (spoilers) Pretende manejar una trama doble, una historia que se dobla sobre sí misma al mejor estilo Matrix. Trata, como puede, de plantear ambas historias por separado, de hacerlas encontrarse en un choque energético, y que la segunda triunfe (la verdad) sobre la primera (la mentira). Este tipo de tramas es muy usual en filmes de ciencia ficción, y el ejemplo paradigmático es el antes mencionado filme de Andy y Lara Wachowski (fin de spoilers).

El principal problema que existe en la narrativa de Oblivion es la utilización de los tiempos: si dividimos en tres partes la película, vemos que la primera hora es utilizada para plantear una historia que luego será desmentida por una segunda historia, cuyo planteo se hará en quince minutos, dejando solo media hora para la resolución del conflicto. Entre todo, el planteamiento de la segunda historia es vago y deja con ganas de más, y el final es despelotado y apresurado, por lo tanto, mal logrado.

Uno de los tantos paisajes deslumbrantes de Oblivion

Uno de los tantos paisajes deslumbrantes de Oblivion

Sin duda esta no es tarea fácil, y Kosinski se maneja como puede. Si bien existe un problema central relacionado al manejo de la narración, y que de alguna manera molesta , su influencia no es grande, ya que permite, no solo que la película sea de un disfrute total, sino que la historia sea comprendida naturalmente. Además, estas faltas en la narrativa están ampliamente equilibradas por el interés visual que genera la cinta.

Tenemos un director que es un profesional para hacer real un mundo imaginario (a mi parecer, más astuto y sabio que el Michael Bay), pero que no logra contar una historia con el mismo orden o contundencia con la que lo harían los Wachowski en 1999. Tenemos un grupo de escritores que, salvo alguna línea, no generan un diálogo atractivo. Tenemos un Tom Cruise frágil, que por momentos fastidia por su constante monotonía, y que cancela cualquier oportunidad de profundización psicológica o de conexión hacia su personaje. Tenemos un filme cuya fotografía funciona como un escudo ante todo esto, que le permite, por sí sola, permanecer en un margen “atractivo”, no caer en lo banal, en lo trillado, para no ser oscurecida por su protagonista (hubiera querido que Morgan Freeman interprete todo el filme) ni por la inconsistencia en su narrativa.

Oblivion es un engaño, una película no tan bien narrada, pero tampoco tan mal, un protagonista de piedra, pero también es un festín de imágenes: la realización de la imaginación de muchos, una tierra devastada pero orgullosa en su belleza. Con un mejor equipo de escritores, con un protagonista más simpático, Oblivion sería mucho más que un 7/10, un filme que pelea a cada instante contra sus defectos, sostenida por una narrativa gastada pero efectiva, y un desarrollo visual de puta madre.

7 estrellas

Análisis de los viernes: The Wolverine (2013) – ¿La última decepción?

“En una historia alterna a X-Men Origins: Wolverine (2009), y continuando la historia de Wolverine luego de asesinar a su amada Jean Grey (X-Men. La decisión final -2006-), Logan es convocado a Japón para despedir a un viejo amigo a punto de morir. El protagonista se ve envuelto en una guerra que relaciona a la mafia Yakusa y los samurais, y entre tanto, su capacidad regenerativa es anulada, por lo que se ve enfrentado al conflicto moral y físico de renunciar a su inmortalidad o recuperarla, y de encontrar un sentido a la vida luego de la muerte de Jean.”

(Trailer bastante respetable)

El cine de X-Men nunca fue de mi total aceptación. No conozco con gran intensidad las variantes de la historia que hay en los comics, pero manejo un poco el tronco principal de la cronología de los mutantes.

Habiendo dicho esto, creo que, si alguno de los directores que se han hecho de la franquicia realizó un trabajo respetable, ha sido Matthew Vaughn en la última X-Men: Primera generación (2011). Sin duda que la influencia de Bryan Singer es positiva a la saga, aunque aquellas que ha dirigido no me parecen buenas.

Lobezno Inmortal, o más simplemente, The Wolverine, sigue una linea de sucesos que pertenecen al universo del filme de Vaughn, y que están directamente relacionados con él. Esto de primera me parece un buen signo, ya que la historia alternativa de X-Men Origins: Wolverine es un error de principio a fin, y veo como buena acción haberla descartado para mantener un hilo cronológico coherente con la serie de filmes que inició Vaughn, lo mejor logrado hasta ahora.

Entrando en el filme en cuestión, podemos ver que los primeros treinta minutos de la película son muy entretenidos (la primera escena es la más espectacular que he visto en toda la saga). Sin embargo, a medida que la cinta y la historia avanzan, la narrativa se va hundiendo poco a poco, y cae en lo monótono para cuando nos enfrentamos a un segundo acto.

(spoilers) La primera media hora de la película es buena. No muestra solo la intensidad del fuego de Nagazaki, sino que presenta a un Wolverine distinto: su motivación es la misma (la inmortalidad es una condena ya que está destinado a acumular sufrimiento y no poder descansar jamás), pero la forma de encarar al personaje es distinta, tal vez la idea de un Wolverine reflexivo que tiene James Mangold no es tan trillada como lo ha sido en otros directores, y tal vez, Mangold entiende que la reflexión y la acción bien pensada pueden ir de la mano. (fin de los spoilers).

Sin embargo, cuando la trama avanza a un segundo acto, comienza a desarrollarse una historia de amor poco lúcida, sin profundidad, sin lógica, que no comienza en ningún lado y que no termina en ningún lado. A medida que esta parte de la historia se desarrolla la acción decae, perdemos al Wolverine reflexivo, al antiheroe, y obtenemos un Lobezno que parece una caricatura.

La perdida sustancial del protagonista y la falta de desarrollo de cualquier otro personaje (prácticamente ninguna actuación es rescatable en este filme, siendo la de Hugh Jackman algo siempre visto) llevan el resto de la película a un inminente fracaso, que ni la animación estrambótica y poco agradable, ni los ninjas pueden salvar. La acción, que en un principio era uno de los pilares del filme, se derrumba irremediablemente.

wolverine inmortal

Avanzamos entonces más adentro hacia el trama, cuando el director pierde una visión ordenada de los actos. Los sucesos se dan de forma despelotada, los villanos son básicos y sin una motivación o psicología fuerte (ninguno causa ningún tipo de sensación), y aquello que llevaría a Logan a un extremo mental y físico termina siendo un chiste inconsecuente.

Hacia el resto de la producción puedo decir, excelente trabajo en la primera escena. Recomiendo ver la primera secuencia y la que aparece luego de los créditos y usar esta última como un teaser para el próximo trabajo de Singer con X-Men: Days of Future Past (2014), donde, esperemos, habrá un tratamiento positivo de este genial personaje, que se lo merece. Esperemos que esta sea la última decepción por parte de la franquicia. Un 5/10 para el Wolverine japonés.

5 estrellas

Kung Fu Panda 2: Dreamworks cumple.

El estudio de animación que empezaría su trayectoria con la no tan popular “Antzrelegaría la dirección de un nuevo proyecto a Mark Osborne. La nueva película terminada en 2008 relata la historia de Po, un panda fofo y torpe que vive en un pequeño pueblo de China que es elegido “Guerrero Dragón”, y se le asigna la tarea de proteger a sus habitantes.

Muchos dicen que Dreamworks Animation tiende a formular mal las historias de sus películas. Sin dudas que, su principal competidor, Pixar, siempre supo estar 2 o 3 pasos adelantada a la empresa de California.

De todas maneras, con un historial bastante respetable, Dreamworks se propone a crear la secuela de Kung Fu Panda, esta ves, con muchas más estrellas. Jennifer Yuh dirige un elenco de nombres sobresaliente, entre los que se encuentran: Jack Black (protagonizando con su carisma encantador), Angelina JolieDustin HoffmanGary OldmanJackie ChanSeth Rogen y Lucy Liu (además de un papel secundario de Van Damme).

El principal elemento que me gusta tanto de la primera como de la secuela, además de que, en mi opinión, sostienen una linda historia, es la profesionalidad en las voces. Entre todo el elenco que hace un buen trabajo, la voz mas deleitable es la de Gary Oldman que trae un nuevo aire respecto a Kung Fu Panda.

La animación en mi opinión es fantástica también. La historia es atrapadora y (a diferencia de la primera) esta secuela tiene elementos que hablan muy bien de la originalidad de los productores.

Como toda buena secuela, mantiene la naturaleza de la primera e innova, en pequeña medida, con escenas que son de lo más entretenidas. Otra buena película de Dreamworks, y otro lindo trabajo para el simpaticón Jack Black.

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