Edris Elba, el nuevo Mandela.

Mandela, como otras personas que se convirtieron en personajes, es una figura que ha sido objeto de explotación en la empresa del cine. Si bien ha sido caracterizado en varias ocasiones, creo que Morgan Freeman en Invictus fue el que supo imprimirle un buen sello personal.

Mi opinión sobre esta película es vaga. Por momentos es entretenida, aunque el mensaje de superación (por supuesto contextualizado en el momento de lucha de Mandela) no me parece tan bien logrado, en el sentido de que podría haber sido expresado de mejor manera.

Sin embargo, ahora nos llega una nueva noticia sobre la aparición de Mandela en la gran pantalla, esta vez, representado por Idris Elba,  un inglés que ha aparecido en algunas películas populares, como RocknRolla, Prometeo, y Titanes del pacífico. Muchos lo recordarán por este papel:

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No podemos tener mucha más información sobre este actor. En el trailer se lo ve comprometido con el papel (inventa un acento un poco molesto). Veremos como sale. Por el momento, podemos decir que la historia es una autobiografía del personaje en cuestión,  basada en su autobiografía: Long Walk To Freedom. Va a ser dirigida por Justin Chadwick, quien se ha encargado de otros filmes como The First Grader (2010)  y La otra Bolena (2008). ¿Qué piensan que puede ocurrir con este proyecto? Por mi parte estaré atento a nueva información, el trailer se ve bastante bien:

Hitchcock y la elaboración de Psycho.

Hace un par de meses, paseando por Demasiado Cine, me quede leyendo un adelanto de un proyecto, protagonizado por Anthony Hopkins, Helen Mirren y Scarlett Johansson. Ésta película en potencia (actualmente en producción) trata sobre la persona, el director de la obra de terror protagonizada por Anthony Perkins y Janet Leigh, el maestro del suspenso, Alfred Hitchcock.

Apenas conocerlo, simplemente con ver alguno de los theatrical trailers que el mismo interpreta para presentar sus películas, caemos en la cuenta de que el mismo Hitchcock es una personalidad atrayente, y a veces, perturbadora como sus cámaras.

En tanto, el recién salido trailer de la película biográfica eleva un piso mis altas expectativas. En él podemos ver al encantador Hopkins intentando igualar el aire y acento del director (innata habilidad dramática la de este tipo), algunas escenas descubriendo una cara de obsesiones y manías del personaje, tanto como el vigor que tuvo que tener para llevar adelante la producciòn de Psicosis, la cual no fue aprobada, si no, como toda obra maestra, negada. El rol de la esposa, Alma Reville (Helen Mirren) parece tener una fuerte importancia desnudando la personalidad de tan inmutable figura.

Todo esto, escenas recreadas del filme de terror, primeros planos de Hopkins, una típica puesta en escena del ataque de los medios de comunicación y del ambiente del entretenimiento hacia la figura del director, conflictos internos y familiares, con la voz en off de Alfred citando algunas de sus frases famosas, nos sugiere, en principio, una obra biográfica corriente, pero con aplicados de color al blanco/negro de Psycho, por parte del elenco y el argumento. Veremos.

La vie en rose – La voix de Paris

Nunca había visto un biopic creado con tal originalidad y detallismo. Olivier Dahan es un director y productor francés, que dirige a Marion Cotillard en una total obra maestra.

Édith Giovanna Gassion fue una intérprete francesa que nació en 1915 y murió en 1963, a la tempranísima edad de 47 años.

La vie en rose es una verdadera obra artística. El primer punto que conjuga la obra en sus totalidad es la exquisita representación temporal. Perfeccionista y muy respetuosa, mantiene junto a la banda sonora una cinta que parece filmada en 1917.

Oliver Dahan

Los temas que interpreta Edith Piaf son brillantes y, como explayan en palabras durante el filme, te transportan a París. Los instrumentos junto a la voz de Edith recrean Francia; es verdaderamente, la voz de la ciudad de las luces.

Rica en cultura y con una visión única de la época, el filme de Dahan es un adorno para la majestuosa (no hay otro adjetivo) actuación de Marion Cotillard. Su personaje es increíble por varios aspectos.

La diferencia entre un personaje y la persona de carne y hueso siempre está, y es clave tenerlo en cuenta a la hora de ver una película. Al ser el cine un medio de expresión artística, la creación de toda obra tiene, implícitamente, un sello de personalidad que ponen: el director,  los actores y todos los encargados de que la película se haga. Por lo tanto, aspecto que es obvio para algunos pero que muchos se olvidan, ningún personaje puede ser igual a la persona de la cual se quiere relatar.

Por lo tanto, cada actor crea un personaje nuevo, si quieren, basado en una persona que vivió y dejo una huella en el mundo. Este personaje creado por Cotillard es fantástico, uno de los personajes mejor logrado y más completo que he visto.

Marion Cotillard

La vie en rose es una flor que crece y florece a medida que los minutos pasan. La vida de Giovanna Gassion es música que acompaña el florecimiento, y termina atronando la última escena, con el tema Non Je ne regrette rien.

Ni le bien qu`on m`a fait, ni le mal
tout ca m`est bien egal

J. Edgar – La versión de Eastwood.

Clint Eastwood. Ese que hizo tanto. Million Dollar Baby, Sin perdón, Harry, el sucio, y tantos otros emblemas ondean al oír su nombre.

El mismo dirige a Leonardo DiCaprio, en un biopic, que relata algunos (solo algunos) años de la vida de John Edgar Hoover, el primer director del FBI, combatiente de rojos, gangster, radicales y revolucionarios que atentaban contra el sueño americano, el American way of life, esa mentira tan perseguida.

Clint Easwtood

Si empezamos a hablar del papel de Eastwood en la película, se debe decir que es bastante bueno. Los saltos temporales (pues los hay a montones) confunden. Calificaría a la acción de Eastwood realizándo la película como una película de dialogo. Claro que, decir que establecer que en sus dos horas y media no hubiera treinta segundos sin una conversación es la única tarea de Clint, sería subestimar su genio.

Esto ocurre, porque durante la película, un Hoover de 80 años relata su historia política y su papel en el FBI a varios agentes que escriben su biografía. Con esto, Eastwood hace una contínua conexión de un presente pasado con un pasado pasado.

El guión es inteligente (buen laburo de Dustin Lance Black), y encaminados por la mano de Eastwood (el cual me gusta más dirigiendo que actuando), hace de J.Edgar una experiencia abrumadora. Las relaciones con los sucesos temporales elevan el peso del personaje. La visión sobre Hoover es bastante neutral, lo cual ayuda a la objetividad de la actuación y permite juzgar con más libertad. No se puede hablar de un hombre malo o bueno, solo de un hombre muy complejo.

Además de estar plagado de sucesos políticos (que emergen precipitadamente uno tras otro), además de recrearse muchas personalidades trascendentales de la vida política de los años 1930-1970, y además de duplicar el esfuerzo mental con un relato que dura prácticamente las dos horas y veinte, el filme escasea una banda sonora (si bien el hijo de Clint interpreta dos temas dentro de la película, la ausencia de música es notable).

Hablando del personaje, Di Caprio es otro de los grandes actores con una buena carrera por delante. La caracterización es muy buena, y el maquillaje excelente. El personaje es completo, dentro del período de tiempo que muestran. Está bien realizado, y creo que una nominación era merecida para el pobre Leo que sigue esperando.

Leonardo DiCaprio

Pero creo que la sorpresa está en el papel de Clyde Tolson. Cuando escuché que el papel que en un inicio podía ser interpretado por Joaquim Phoenix quedaba en manos de Armie Hammer (el pibe de la red social), me defraude un poco. Sin embargo me dejó boquiabierto. Su interpretación es magnífica. Tan creíble que termina siendo ilusoria.

Con sus herramientas y apuntando a hacer una película seria y controversial (por contenido), Eastwood dirige un filme impecable en su producción y certero en la interpretación. Hacia el final, la figura, Edgar John Hoover, queda disminuido a la mínima expresión del hombre, a la más básica y sincera de todas, transformando su vida, dedicada a la defensa de un ideal, en un envoltorio, que con el tiempo descubre lo más humano de cada uno.

Moneyball – La revolución económica del béisbol.

La entrega de los Oscares (a lo argento) se acerca cada vez más, y las ya públicas nominadas comienzan a rezarle a mil religiones por alguna estatuilla.

Entre uno de los candidatos está Moneyball, un laburo de Bennett Miller, neoyorquino que dirigió el videoclip de Bob Dylan: “When the Deal Goes Down” (curiosamente me recuerda a Lolita), y fue nominado a mejor director por Truman Capote (película que también otorgó un oscar a mejor actor a Seymour Hoffman).

Bennett Miller en la dirección de Capote.

Moneyball es un drama con una temática deportiva. La historia persigue a Billy Beane, un ex beisbolista, actual manager de los Oakland Athletics.

En la historia, Brad Pitt encarna a Beane, quien conoce al personaje de Jonah Hill, Peter Brand. Peter realmente no existe. En la historia verídica que dirige Miller, la excepción la presenta el personaje de Jonah. La persona en la cual está basado el ficticio Peter Brand es Paul DePodesta.

A diferencia del personaje de Hill, el real DePodesta tiene un físico deportivo, fue jugador de beisbol en las ligas universitarias, y estudió economía en Harvard, no en Yale. DePodesta se reusó a prestar su figura e imagen a la película, así que Miller creo a un ficticio Peter Brand, una curiosa personita, aunque no bien utilizada.

La película de Bennett es muy inteligente, desde el punto de vista de la dirección, ya que resume la historia excelentemente, destacando los factores emocionales y sintetizando los economicos o estríctamente deportivos. El director sabe crear una película que interese al espectador, yendo a los temas más sensibles de la historia, y minimizando (de alguna manera subestimando) los datos intelectuales o atléticos, para dar mayor atención a la historia personal de Billy Beane.

La relación, sin embargo, no solo es inteligente por saber que resumir y que explayar. Además, el equilibrio entre los enfoques de la historia es muy buena. El espectador puede entender facilmente las causas de los conflictos de Beane, sin necesidad de rebobinar, y concentrarse en la performance de Brad Pitt.

Brad Pitt y Jonah HIll

Sobre dicha performance no hay mucho que decir. Defiendo a Brad Pitt desde hace tiempo. Lo veo como un buen actor, convincente, gracioso, lunático y desvergonzado. Sin embargo, este personaje no es el indicado para que Pitt explaye sus facultades artísticas

¿Puede ganar un Oscar? Por supuesto, su interpretación no es errada, pero tampoco es una genialidad.

Lo mismo opino sobre el papel de Jonah Hill. Creo que en este tema pueden existir pretextos, como el hecho de que es un personaje ficticio en una historia real. Además, y no logro entender esto, Miller no permite una libre interpretación a Hill. Todos los que vimos alguna de sus películas sabemos de su natural capacidad para hacer reir. Creo que, si se hubiera pensado mejor, se podrían haber utilizado las facultades de Jonah para crear un personaje mucho más completo, mucho más personaje, y menos una sombra de Beane, que corretea por los pasillos tras de el y responde a sus mandatos.

Moneyball es una buena película. No creo que el 7.8 que se le ha otorgado en IMDB este del todo merecido. Sin embargo, es recomendable, ya que trata temas cotidianos, relacionando el drama con el deporte y la economía de forma lúcida.

PD: Para los que, como yo, vieron algún cartel de la película, leyeron en letras medias “Philip Seymour Hoffman” y creyeron que dicho actor tendría un papel protagonista, debo decirles, que su participación es casi nula.

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