The usual suspects – El thriller policial por excelencia.

Durante los 90 ocurrió un re-surgimiento de este tipo de policiales que utilizan como fuerza una trama indefinida. Los sospechosos habituales fue dirigida por Bryan Singer, quien años más tarde dirigiría “Valkiria”.

La historia de este policial parece sencillo en un principio. Ocurre una masacre en un barco en Los Ángeles. Un detective busca descubrir las causas de lo ocurrido, y su única herramienta es un lisiado al cual interroga durante la película.

Tal ves mi libertad al escribir un titulo tan poco modesto me condene, pero la majestuosidad del equipo de Singer para manejar la mente del espectador es solo superada por la naturalidad de Spacey delante de cámara, con sus gestos que recuerdan a las performances teatrales de otros tiempos y su innegable facilidad para fingir emociones.

(SPOILERS) Toda la película ronda en torno al personaje de Keyser Soze. Desde un inicio, la agudeza en el manejo del argumento y de los personajes nos lleva a creer que este fantasma no existe. Luego, no solo aseguramos que respira, si no que cambiamos nuestra opinión minuto a minuto sobre su identidad.

Pocos policiales logran con tal efectividad abstraer de tal modo al espectador. Las herramientas, ya de por si extraordinarias (teniendo en su elenco a intérpretes como Gabriel Byrne y Chazz Palminteri) son manipuladas con sincera inteligencia. Si un argumento con este potencial hubiera caído en manos diferentes, tal vez el resultado hubiera sido mucho menos satisfactorio.

Los sospechosos habituales es un thriller policial intenso y muy interesante. Liderado por el talentoso Spacey maneja nuestra pobre lógica, la cual se autodestruye tratando de descubrir, comparando la teoría del agente Kujan y las pobres palabras del lisiado.

Lo más increíble es que (SPOILERS) esta película pone a prueba nuestra capacidad de abstracción. Después de todo, la historia de Verbal, ¿Es toda una falacia? ¿Existe el tan susodicho Soze?

Puede que los 70 minutos proyectados en la cinta nunca hallan existido. Puede que la perversa mente de Soze nos halla hecho imaginar miles de teorías, aún cuando la historia en la cual estábamos tan metidos no existía.

Tal es el poder de este personaje sobre el resto que durante los 100 minutos en que la cinta corre, el mismo culpable se sienta frente a su captor, y hacia al final, solo se aleja caminando de la estación.

Los sospechosos habituales es uno de los thrillers policiales mas intrigantes que he tenido el placer de ver.

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