Análisis: Her (2013).

El amor condenado.

Desde los verdes ojos de Theodore, que camina siempre nostálgico por la calle, observamos y escuchamos cientos de voces que hablan y miradas que no se cruzan. A lo lejos, inmensos rascacielos crecen componiendo la sobria imagen de una ciudad perfecta. Esos ojos que bailan el ritmo de esta ciudad fantasma se preguntan si no hay nada más que sentir en este mundo.

Joaquin Phoenix (el más odiado Cómodo, en Gladiador) nos trae ahora un personaje entrañable por sus cualidades: timidez, melancolía, soledad y sensibilidad colorean el rostro vacío de Theodore.

Como todo escritor, Theodore proyecta en sus cartas la vida y los sentimientos de otra persona. En el breve lapso en el que las escribe, imagina que es esa persona y experimenta en gran profundidad su alegría o dolor. Actúa en su mente cada escena, cada imagen, cada abrazo, beso, despedida y encuentro, y en su mente se produce un eco de belleza que no le pertenece.

Theodore existe en este espacio en el que entra toda persona solitaria: olvidándose de su exterior, sumergido en sus deseos banales y su falta de conexión, el protagonista se encuentra en un limbo, inmovilizado y desganado.

De repente, conoce a Samantha, y ella lo hace feliz. El problema es que Samantha no es humana, es un Sistema Operativo, una creación del hombre.

HER

A partir de este conflicto el director pone en juego una serie de prejuicios sociales. Se propone sembrar la inseguridad en el espectador utilizando el conflicto moral que atraviesa esta relación.

El desafío del director yace entonces en generar una química entre Theodore y Samantha, teniendo en cuenta que su relación solo puede limitarse a las palabras (y Jonze siempre apuesta por la aprobación y funcionamiento de la relación). De la naturalidad de este enamoramiento depende la credibilidad de toda la historia y la posterior trascendencia del conflicto inicial.

¿Es Samantha un ente capaz de amar? El filme juega constantemente con las dos respuestas posibles, que se presentan en nuestra mente y disputan un terreno de prejuicios, principios morales y concepciones tradicionales.

Aprovechando algunos fantasmas que trae la perpetua evolución tecnológica (el imaginativo de Jonze en cuanto a progreso de la interacción y desarrollo de la comprensión de la tecnología es innovador), el director aprovecha para investigar las posibilidades de la conciencia artificial y la independencia robótica.

El argumento se desarrolla con especial armonía, dedicándose enteramente al interior de Theodore (en un principio), a su relación con Samantha, y a medida que ella evoluciona, también en la propia psicología del SO.

Casi toda historia de amor respeta una linealidad argumental básica, que sirve para generar una verdadera conciencia de la relación en el espectador. Antes de la relación; comienzo de la relación; conflicto de la relación; resolución final. A partir de dicho modelo narrativo nosotros podemos identificar la evolución de la psicología de un personaje a medida que la relación avanza. Contrastando las distintas etapas del amor vemos la consecuencia que dicha relación ejerce sobre el personaje.

El éxito de Spike Jonze en este filme no radica en que intente violar el esquema genérico del romance. Así tampoco el del filme de ciencia ficción (el director no olvida uno de los papeles más importantes que cumple este género, que es el de cuestionar la evolución de la humanidad y la tecnología).

Jonze triunfa al saber crear una atmósfera muy definida (temas melancólicos, como los de The Breeders, o Arcade Fire, color atenuado y suave), al plantear sutilmente las diferencias de Samantha (que en un principio son carencias) y también creando una química perfecta entre ella y Theodore (un diálogo inteligentemente escrito, que une a ambos personajes en las mismas dudas y los impulsa en un mismo amor por la vida).

Lo que obtenemos de un filme como Her, es una narración romántica clásica que, así como otras lo han hecho, se replantea al amor como concepto artificial, a la evolución de la psicología social respecto a las relaciones humanas, a los límites del ser y de la conciencia y a las disputas que surgen de una inevitable y cada vez mayor independencia de la tecnología.

Un filme que sabe delimitar su alcance, que se nuclea en la relación amorosa que representa pero que sutilmente sugiere las angustiantes circunstancias de la sociedad en donde dicha relación se da, y de la cual Samantha y Theodore son representantes. La cristalización y el acabado del universo es, en este sentido, excelente. La linealidad misma del filme y su perfecto equilibrio en la economía de escenas refleja este rasgo.

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Hitchcock y la elaboración de Psycho.

Hace un par de meses, paseando por Demasiado Cine, me quede leyendo un adelanto de un proyecto, protagonizado por Anthony Hopkins, Helen Mirren y Scarlett Johansson. Ésta película en potencia (actualmente en producción) trata sobre la persona, el director de la obra de terror protagonizada por Anthony Perkins y Janet Leigh, el maestro del suspenso, Alfred Hitchcock.

Apenas conocerlo, simplemente con ver alguno de los theatrical trailers que el mismo interpreta para presentar sus películas, caemos en la cuenta de que el mismo Hitchcock es una personalidad atrayente, y a veces, perturbadora como sus cámaras.

En tanto, el recién salido trailer de la película biográfica eleva un piso mis altas expectativas. En él podemos ver al encantador Hopkins intentando igualar el aire y acento del director (innata habilidad dramática la de este tipo), algunas escenas descubriendo una cara de obsesiones y manías del personaje, tanto como el vigor que tuvo que tener para llevar adelante la producciòn de Psicosis, la cual no fue aprobada, si no, como toda obra maestra, negada. El rol de la esposa, Alma Reville (Helen Mirren) parece tener una fuerte importancia desnudando la personalidad de tan inmutable figura.

Todo esto, escenas recreadas del filme de terror, primeros planos de Hopkins, una típica puesta en escena del ataque de los medios de comunicación y del ambiente del entretenimiento hacia la figura del director, conflictos internos y familiares, con la voz en off de Alfred citando algunas de sus frases famosas, nos sugiere, en principio, una obra biográfica corriente, pero con aplicados de color al blanco/negro de Psycho, por parte del elenco y el argumento. Veremos.

The Avengers: El universo de Marvel.

Esta entrada se hizo desear por un tiempo, pero como toda producción personal o independiente, está expuesto a los problemas o cualquier causa, sea cual sea, que me saque tiempo.

El otro día fui a ver The Avengers con la misma expectativa que tenía cuando escribí esto. No soy tan geek como quiero parecer, y no conozco tanto de comics como me gustaría conocer, por lo cual, mi punto de vista es meramente sobre la película como película, y no como adaptación.

Comencemos, antes de meternos en el mismo cuerpo, es decir, en las cámaras, con la pre-producción increiblemente gigante que tuvo esta película. No solo por las campañas publicitarias que la dieron a conocer en la mayoría de la cultura occidental, si no en la serie de cinco películas que funcionan como introductoras al universo de Los Vengadores.

Avengers assemble!

La cinta de Whedon es inteligente, en cuanto a que cumple con los aspectos necesarios para que The Avengers sea una buena película. Con tanta expectativa anterior, todos los que seguimos la producción de esta película sabíamos lo que esperábamos de ella, y lo que queríamos que lograra Whedon para poder disfrutarla.

Los ingredientes que son necesarios para una buena Avengers, entre tanto, son: una actuación esperada por parte del elenco (Thor y Capitán América como los héroes de hombría y con un fuerte sentido del honor, Iron Man, el simpático, carismático y elocuente héroe desinteresado, que realiza el último y mas grande sacrificio al final, para reivindicar su imagen, y un par de etcéteras más); la relación e interacción de los héroes, como fuerzas inmensas que chocan sin entenderse y culminan trabajando juntas y empujando para un mismo lugar; la anonadante realización de las escenas en computadora, como la invasión del ejército de Loki, o la pelea entre IronMan, Thor y Capitán América; el papel de Loki como un personaje interesante.

Algunos SPOILERS: Entre estos puntos, uno flaquea de forma bastante notable, y es el papel de Loki. La actuación de Tom Hiddleston es impecable y con una personalidad muy bien creada. El problema no yace en el actor, si no en el personaje. Veo a Loki como un enemigo muy perfil bajo, en el sentido de que no presenta ninguna amenaza para Los Vengadores. Su ejército es pobre y muy fácil de derrotar, su propio poder no supera al de su hermano, mucho menos, al de todos los superhéroes juntos, y su supuesta arma secreta, que constaba en utilizar a Hulk para sus beneficios, nunca se lleva a cabo con claridad, y su plan queda en la nada.

Por esto digo que la película trata, no mayormente, si no, solamente, sobre la interacción, peleas y amistades entre los propios héroes, y los externos son solo decoraciones que se olvidan rápidamente.

Mpas SPOILERS: Uno de los factores positivos e inesperados, respecto a los personajes, es el Hulk de Mark Ruffalo. Es genial el protagonismo y el nuevo enfoque que le da Whedon al personaje: resalta más la genialidad del doctor, se concentra en crear mucho más un personaje, una personalidad, y no solo una sombra de la bestia verde y violenta. Como un plus, Hulk tiene un par de escenas que se roban la película, aún más, a mi parecer, que Downey Jr.

Hulk, smash!

The Avengers en suma es, una película predecible, pero muy satisfactoria. Con algunos puntos bajos, sobre todo el papel de Loki, y algunos altos, como el nuevo Bruce Banner. Marvel, de la mano de Whedon, logra complacer a ambos: geeks y no tan geeks, creando un verdadero universo para Los Vengadores, o, realizando un largometraje muy entretenido y heterogéneo para el pochoclero de turno.

The avengers: la gran conmoción.

Como -absolutamente- todo el mundo sabe, Los Vengadores saldrán en Mayo, acá en Argentina, y junto a esta producción de Marvel, vienen, implícitos, los deseos y esperanzas de muchísimos nerds geeks de que esta sea, por lo menos, una obra memorable.

Al ser una producción excesivamente comercial, existe propaganda en exceso, anuncios, videos, y con todo eso, expectativas.

Antes de hablar al respecto, quiero aclarar que no soy más que un conocido de los comics, y estaré hablando desde un punto de vista puramente cinéfilo.

He visto 3 de las 5 “precuelas” de The Avengers (si contamos a Iron Man 2 como una), y la mayoría me han parecido muy satisfactorias.

Comenzando por Iron Man, yo creo, la mejor pensada y lograda (sobre todo por Robert Downey Jr.). Capitán América tiene algunos defectos, principalmente, la falta de evolución del personaje de Chris Evans, y Thor es la que menos me convenció, personalmente, aunque no es para nada mala.

Sin embargo, y aunque he disfrutado mirando estas películas, siempre pensé que los personajes harían un gran filme juntos. No son realmente personajes que puedan mantenerse de gran manera solos, pero haciéndolos interactuar (y confío que Joss Whedon lo hará bien), agregándole algo de acción y un villano tan genial como el Loki de Tom Hiddleston, se podría lograr una muy buena película.

Sobre el trailer mucho no hay que decir que ya lo halla mencionado. La idea de la interacción entre los héroes (siendo protagonista Ironman), de Loki como villano, y los terribles efectos que te muestran resultan en un entusiasmo saludable.

¿Qué pensás que saldrá de este derroche monetario con forma de película? ¿Podrá Marvel gustar a todos, incluidos esnobs?

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