Análisis: Her (2013).

El amor condenado.

Desde los verdes ojos de Theodore, que camina siempre nostálgico por la calle, observamos y escuchamos cientos de voces que hablan y miradas que no se cruzan. A lo lejos, inmensos rascacielos crecen componiendo la sobria imagen de una ciudad perfecta. Esos ojos que bailan el ritmo de esta ciudad fantasma se preguntan si no hay nada más que sentir en este mundo.

Joaquin Phoenix (el más odiado Cómodo, en Gladiador) nos trae ahora un personaje entrañable por sus cualidades: timidez, melancolía, soledad y sensibilidad colorean el rostro vacío de Theodore.

Como todo escritor, Theodore proyecta en sus cartas la vida y los sentimientos de otra persona. En el breve lapso en el que las escribe, imagina que es esa persona y experimenta en gran profundidad su alegría o dolor. Actúa en su mente cada escena, cada imagen, cada abrazo, beso, despedida y encuentro, y en su mente se produce un eco de belleza que no le pertenece.

Theodore existe en este espacio en el que entra toda persona solitaria: olvidándose de su exterior, sumergido en sus deseos banales y su falta de conexión, el protagonista se encuentra en un limbo, inmovilizado y desganado.

De repente, conoce a Samantha, y ella lo hace feliz. El problema es que Samantha no es humana, es un Sistema Operativo, una creación del hombre.

HER

A partir de este conflicto el director pone en juego una serie de prejuicios sociales. Se propone sembrar la inseguridad en el espectador utilizando el conflicto moral que atraviesa esta relación.

El desafío del director yace entonces en generar una química entre Theodore y Samantha, teniendo en cuenta que su relación solo puede limitarse a las palabras (y Jonze siempre apuesta por la aprobación y funcionamiento de la relación). De la naturalidad de este enamoramiento depende la credibilidad de toda la historia y la posterior trascendencia del conflicto inicial.

¿Es Samantha un ente capaz de amar? El filme juega constantemente con las dos respuestas posibles, que se presentan en nuestra mente y disputan un terreno de prejuicios, principios morales y concepciones tradicionales.

Aprovechando algunos fantasmas que trae la perpetua evolución tecnológica (el imaginativo de Jonze en cuanto a progreso de la interacción y desarrollo de la comprensión de la tecnología es innovador), el director aprovecha para investigar las posibilidades de la conciencia artificial y la independencia robótica.

El argumento se desarrolla con especial armonía, dedicándose enteramente al interior de Theodore (en un principio), a su relación con Samantha, y a medida que ella evoluciona, también en la propia psicología del SO.

Casi toda historia de amor respeta una linealidad argumental básica, que sirve para generar una verdadera conciencia de la relación en el espectador. Antes de la relación; comienzo de la relación; conflicto de la relación; resolución final. A partir de dicho modelo narrativo nosotros podemos identificar la evolución de la psicología de un personaje a medida que la relación avanza. Contrastando las distintas etapas del amor vemos la consecuencia que dicha relación ejerce sobre el personaje.

El éxito de Spike Jonze en este filme no radica en que intente violar el esquema genérico del romance. Así tampoco el del filme de ciencia ficción (el director no olvida uno de los papeles más importantes que cumple este género, que es el de cuestionar la evolución de la humanidad y la tecnología).

Jonze triunfa al saber crear una atmósfera muy definida (temas melancólicos, como los de The Breeders, o Arcade Fire, color atenuado y suave), al plantear sutilmente las diferencias de Samantha (que en un principio son carencias) y también creando una química perfecta entre ella y Theodore (un diálogo inteligentemente escrito, que une a ambos personajes en las mismas dudas y los impulsa en un mismo amor por la vida).

Lo que obtenemos de un filme como Her, es una narración romántica clásica que, así como otras lo han hecho, se replantea al amor como concepto artificial, a la evolución de la psicología social respecto a las relaciones humanas, a los límites del ser y de la conciencia y a las disputas que surgen de una inevitable y cada vez mayor independencia de la tecnología.

Un filme que sabe delimitar su alcance, que se nuclea en la relación amorosa que representa pero que sutilmente sugiere las angustiantes circunstancias de la sociedad en donde dicha relación se da, y de la cual Samantha y Theodore son representantes. La cristalización y el acabado del universo es, en este sentido, excelente. La linealidad misma del filme y su perfecto equilibrio en la economía de escenas refleja este rasgo.

Análisis de Gravity: El espacio según Cuarón.

El director mexicano Alfonso Cuarón, es uno de los directores mexicanos más reconocidos internacionalmente. En su último filme, “Gravity”, busca explorar la naturaleza humana bajo situaciones límite, a través de dos personajes (que abren y cierran el elenco de Cuarón).

Siendo una película con algunos principios de cine independiente (bajo costo y corta duración), este filme se centra en dos elementos principales: la provocación del espectador, y la estética que se puede lograr con las herramientas de Cuarón . Siendo estos los objetivos del director, veamos que tal lo ha logrado.

Para lograr el primer objetivo, se requiere de un ritmo narrativo sofocante. Para entender esto, podemos contraponerlo a filmes como, “2001: Odisea del Espacio”.  Cito aquí una escena del filme, para que se note el largo aliento que da Kubrick a sus escenas. El despliegue visual de Kubrick es más bien psicodélico, mientras que el de Cuarón es realista, pero ese no es el punto. Lo importante es la diferencia entre el manejo de la economía del relato, de una película que dura 161 minutos, como la de Kubrick:

y una que dura 91 minutos, como Gravity:

Una es éxtasis visual llevado a su más larga expresión mediante imágenes psicodélicas, la otra, es pura acción y movimiento.

La velocidad de este filme es rápida a tal punto que el espectador nunca tiene un descanso de la tensión. Vemos que casi la totalidad de la película transcurre en una sola escena, donde no se da una presentación de los personajes, ni profundización en la psicología de los mismos, ni se enmarca una visión particular de una situación o ambiente. El director maneja la economía de su filme ocupando tiempo solo en la producción estética, y en la provocación.

Cuarón alterna estos dos motores en dos tipos de secuencias: la primera es la secuencia “lenta” (nunca llega a la inmovilidad de “2001: Odisea del Espacio”), cuyo principal componente es el estético: Cuarón utiliza tecnología avanzada y excepcional para crear su universo, lo más fiel posible al real. Sin duda, en cuanto a la producción de un ambiente espacial y su tratamiento, este filme es un nuevo paso en la evolución de la representación del espacio (nota aparte: me gustaría ver que, así como Cuarón siguió los pasos de Kubrick en este aspecto, algún director lo hiciera con Jurassic Park de Spielberg) .

El director busca generar el efecto de mayor realismo posible. Algunos críticos han dicho que esta es una de las experiencias más cercana a estar en el espacio, mientras que otros, como Neil DeGrasse Tyson realizaron un análisis más puntilloso (link a la crítica, cortesía de http://www.ecartelera.com/). El director, sin embargo, no deja de resaltar, subjetivamente, una serie de principios que ayudan a generar el efecto de tensión y desesperación en el espectador. Estos principios, suerte para mí, son simplemente enumerados en el inicio de la película: se trata de las condiciones que hacen imposible la vida en el espacio (aquello que hace al espacio amenazante), y además, un rasgo del espacio que el director prima sobre el resto, muy productivo a la hora de generar terror: en el espacio no hay nada que transporte el sonido.

Dichos elementos se aplican en el segundo tipo de secuencia: la secuencia de alternancia, la que genera el shock,  la que da a la película su componente dramático y su suspenso: la claustrofobia y la sensación de ahogo son dos objetivos iniciales del film (si esto es lo que les llama la atención del filme, les recomiendo Buried, de Rodrigo Cortés). Digo de alternancia, porque vemos en estas escenas, un silencio absoluto interrumpido bruscamente: el efecto de shock, la sorpresa.

En cuanto al argumento, hay que decir que este es, muchas veces, el medio por el cual las sensaciones fluyen. El argumento de este filme no es la excepción. Dicha historia permite un despliegue visual muy amplio y también, facilita al director el generar las sensaciones antes nombradas. Por lo tanto, es un argumento que responde a ciertos objetivos, una herramienta del director más que un pilar de la dirección.

En cuanto al aspecto visual cabe destacar ciertas herramientas tales como: el manejo de las distancias (produce la sensación de la inmensidad del espacio), la grabación desde la primera persona (produce un efecto de realismo y de compartir lo sentido por el personaje), la oscuridad (también mejora el efecto de inmensidad), la luz (que se relaciona a la seguridad y la tranquilidad), los primeros planos (enmarcan los gestos faciales con mucha mayor contundencia), entre otros. Vemos que el director saca provecho de la cámara y, en este caso, de la computadora también, para hacer un despliegue visual avasallante.

Gravity-2013-Desktop-Wallpaper

Como la mayoría de las películas de Ciencia Ficción, la concepción de la vida espacial en Gravity no podría haber sido posible sin Kubrick y su Odisea. Su visión del espacio y sus características, contrastante a la realidad física de la tierra, fue innovadora, y marcó la visión de los directores siguientes, como por ejemplo Cuarón. El director mexicano realiza varias referencias a la obra de Kucrick para explicitar esta deuda.

Cortesía de Posts & Chips

Cortesía de Posts & Chips

El tema que se trata es la actitud que se toma ante la muerte, su aceptación o su negación. Ambos personajes presentan diferencias en esta aceptación. Aunque este no fue el elemento que más captó mi atención en el filme (me parece que esta pobremente realizado, debido a la falta de profundización en los personajes, que hace que sea dificil que el espectador realice una catarsis certera), es un elemento que está presente y es acompañado por la tensión.

Tenemos, en resumen, un filme incompleto por su falta de profundización de los personajes (creo que este aspecto en parte fue un sacrificio que tuvo como objetivo lograr una economía de la duración de la obra), pero sin duda un punto importante en la evolución de la representación del espacio y la más grande joyita del director.

Para otros puntos de vista sobre la película:

-Para una mejor opinión sobre la función 3D: http://newsyep.com/2013/11/18/gravity-3d-2013-review-by-sivakumar/

-Para una visión acertada y feminista sobre el filme: http://lisathatcher.wordpress.com/2013/12/01/gravity-alfonso-cuaron-retells-kubric-and-tarkovsky-in-a-feminist-reading-film-review/

Análisis de los viernes: Oblivion (2013) – El sci-fi visual por excelencia

En el año 2073, la tierra se encuentra destruida e inutilizada por una guerra nuclear ocurrida 60 años en el pasado, que confrontó a los humanos con una raza alienígena carroñera. Los humanos se han mudado a una de las lunas de Saturno, dejando a un pequeño grupo en la tierra para defender los recursos terrestres, necesarios para el desarrollo de la vida humana fuera del planeta. Jack Harper, uno de estos soldados, luego de un incidente que interrumpe su trabajo, comienza a cuestionarse la verdadera naturaleza de su vida, y de la verdad.

(El mejor trailer que pude conseguir)

El “heredero” de Tron, se encarga de dirigir esta cinta de ciencia-ficción. Joseph Kosinski, el que se dedicaba a dirigir comerciales para Halo, que fue elegido para hacerse cargo de la incierta secuela de Tron, lleva adelante la adaptación de un comic inexistente (A los que le interesa saber más sobre la historia del comic inexistente haga click acá).

Si hay algo que debemos admitirle al director es su maravillosa habilidad para poner en escena. Uno de las características que más mantienen a esta película de decaer absolutamente es la fotografía. Kosinski utiliza las imágenes para sumergirnos en un universo fantástico, de ciencia ficción no solo creíble, sino asombroso, realista y dinámico, en cuanto vemos estéticas naturalistas, tecnológicas, bélicas, y una de las más fabulosas tierras post-apocalíptica que he visto.

Habiendo pasado eso, podemos apreciar que Joseph Kosinski no es un narrador. (spoilers) Pretende manejar una trama doble, una historia que se dobla sobre sí misma al mejor estilo Matrix. Trata, como puede, de plantear ambas historias por separado, de hacerlas encontrarse en un choque energético, y que la segunda triunfe (la verdad) sobre la primera (la mentira). Este tipo de tramas es muy usual en filmes de ciencia ficción, y el ejemplo paradigmático es el antes mencionado filme de Andy y Lara Wachowski (fin de spoilers).

El principal problema que existe en la narrativa de Oblivion es la utilización de los tiempos: si dividimos en tres partes la película, vemos que la primera hora es utilizada para plantear una historia que luego será desmentida por una segunda historia, cuyo planteo se hará en quince minutos, dejando solo media hora para la resolución del conflicto. Entre todo, el planteamiento de la segunda historia es vago y deja con ganas de más, y el final es despelotado y apresurado, por lo tanto, mal logrado.

Uno de los tantos paisajes deslumbrantes de Oblivion

Uno de los tantos paisajes deslumbrantes de Oblivion

Sin duda esta no es tarea fácil, y Kosinski se maneja como puede. Si bien existe un problema central relacionado al manejo de la narración, y que de alguna manera molesta , su influencia no es grande, ya que permite, no solo que la película sea de un disfrute total, sino que la historia sea comprendida naturalmente. Además, estas faltas en la narrativa están ampliamente equilibradas por el interés visual que genera la cinta.

Tenemos un director que es un profesional para hacer real un mundo imaginario (a mi parecer, más astuto y sabio que el Michael Bay), pero que no logra contar una historia con el mismo orden o contundencia con la que lo harían los Wachowski en 1999. Tenemos un grupo de escritores que, salvo alguna línea, no generan un diálogo atractivo. Tenemos un Tom Cruise frágil, que por momentos fastidia por su constante monotonía, y que cancela cualquier oportunidad de profundización psicológica o de conexión hacia su personaje. Tenemos un filme cuya fotografía funciona como un escudo ante todo esto, que le permite, por sí sola, permanecer en un margen “atractivo”, no caer en lo banal, en lo trillado, para no ser oscurecida por su protagonista (hubiera querido que Morgan Freeman interprete todo el filme) ni por la inconsistencia en su narrativa.

Oblivion es un engaño, una película no tan bien narrada, pero tampoco tan mal, un protagonista de piedra, pero también es un festín de imágenes: la realización de la imaginación de muchos, una tierra devastada pero orgullosa en su belleza. Con un mejor equipo de escritores, con un protagonista más simpático, Oblivion sería mucho más que un 7/10, un filme que pelea a cada instante contra sus defectos, sostenida por una narrativa gastada pero efectiva, y un desarrollo visual de puta madre.

7 estrellas

Análisis de los viernes: The Wolverine (2013) – ¿La última decepción?

“En una historia alterna a X-Men Origins: Wolverine (2009), y continuando la historia de Wolverine luego de asesinar a su amada Jean Grey (X-Men. La decisión final -2006-), Logan es convocado a Japón para despedir a un viejo amigo a punto de morir. El protagonista se ve envuelto en una guerra que relaciona a la mafia Yakusa y los samurais, y entre tanto, su capacidad regenerativa es anulada, por lo que se ve enfrentado al conflicto moral y físico de renunciar a su inmortalidad o recuperarla, y de encontrar un sentido a la vida luego de la muerte de Jean.”

(Trailer bastante respetable)

El cine de X-Men nunca fue de mi total aceptación. No conozco con gran intensidad las variantes de la historia que hay en los comics, pero manejo un poco el tronco principal de la cronología de los mutantes.

Habiendo dicho esto, creo que, si alguno de los directores que se han hecho de la franquicia realizó un trabajo respetable, ha sido Matthew Vaughn en la última X-Men: Primera generación (2011). Sin duda que la influencia de Bryan Singer es positiva a la saga, aunque aquellas que ha dirigido no me parecen buenas.

Lobezno Inmortal, o más simplemente, The Wolverine, sigue una linea de sucesos que pertenecen al universo del filme de Vaughn, y que están directamente relacionados con él. Esto de primera me parece un buen signo, ya que la historia alternativa de X-Men Origins: Wolverine es un error de principio a fin, y veo como buena acción haberla descartado para mantener un hilo cronológico coherente con la serie de filmes que inició Vaughn, lo mejor logrado hasta ahora.

Entrando en el filme en cuestión, podemos ver que los primeros treinta minutos de la película son muy entretenidos (la primera escena es la más espectacular que he visto en toda la saga). Sin embargo, a medida que la cinta y la historia avanzan, la narrativa se va hundiendo poco a poco, y cae en lo monótono para cuando nos enfrentamos a un segundo acto.

(spoilers) La primera media hora de la película es buena. No muestra solo la intensidad del fuego de Nagazaki, sino que presenta a un Wolverine distinto: su motivación es la misma (la inmortalidad es una condena ya que está destinado a acumular sufrimiento y no poder descansar jamás), pero la forma de encarar al personaje es distinta, tal vez la idea de un Wolverine reflexivo que tiene James Mangold no es tan trillada como lo ha sido en otros directores, y tal vez, Mangold entiende que la reflexión y la acción bien pensada pueden ir de la mano. (fin de los spoilers).

Sin embargo, cuando la trama avanza a un segundo acto, comienza a desarrollarse una historia de amor poco lúcida, sin profundidad, sin lógica, que no comienza en ningún lado y que no termina en ningún lado. A medida que esta parte de la historia se desarrolla la acción decae, perdemos al Wolverine reflexivo, al antiheroe, y obtenemos un Lobezno que parece una caricatura.

La perdida sustancial del protagonista y la falta de desarrollo de cualquier otro personaje (prácticamente ninguna actuación es rescatable en este filme, siendo la de Hugh Jackman algo siempre visto) llevan el resto de la película a un inminente fracaso, que ni la animación estrambótica y poco agradable, ni los ninjas pueden salvar. La acción, que en un principio era uno de los pilares del filme, se derrumba irremediablemente.

wolverine inmortal

Avanzamos entonces más adentro hacia el trama, cuando el director pierde una visión ordenada de los actos. Los sucesos se dan de forma despelotada, los villanos son básicos y sin una motivación o psicología fuerte (ninguno causa ningún tipo de sensación), y aquello que llevaría a Logan a un extremo mental y físico termina siendo un chiste inconsecuente.

Hacia el resto de la producción puedo decir, excelente trabajo en la primera escena. Recomiendo ver la primera secuencia y la que aparece luego de los créditos y usar esta última como un teaser para el próximo trabajo de Singer con X-Men: Days of Future Past (2014), donde, esperemos, habrá un tratamiento positivo de este genial personaje, que se lo merece. Esperemos que esta sea la última decepción por parte de la franquicia. Un 5/10 para el Wolverine japonés.

5 estrellas

Brasil (1985)

La distopía triunfa en la sociedad industrial moderna en la que vive el desamparado Sam Lowry, un empleado público cuya vida se limita a un trabajo mediocre y restringido. Nuestro pequeño héroe se verá enredado en una serie de acontecimientos que no lo toman por partícipe. En esta comunidad deshumanizada, él solo es un peón que acciona (no reacciona), que sigue un papel predeterminado y necesario para el funcionamiento de la maquinaria burocrática que es esta ciudad llena de tubos.

En esta instancia, el argumento se presenta como una excusa, un medio utilizado por Gilliam para plasmar una estética y una mirada determinada de la sociedad. Exagerada en muchos casos, a veces, hasta el punto de generar una sensación de surrealismo o falta de realidad, que complementa una primera estética futurista. La sociedad es maquina y movimiento: los tubos que conectan las partes y el desorden de una arquitectura pensada para la vida funcional. Los planos varían pero mantienen una constante: oscuridad, un tono grisáceo y falto de color (esta sensación se perdería al ver la película en blanco y negro), un vapor constante que proviene de las máquinas, el cual crea una atmósfera cargada, y por momentos, aparatos que producen escalofríos, máquinas de tortura, escombros, suciedad y cadenas.  Gilliam recoge los rastros de estos elementos artísticos para crear su metrópolis, en la que se funda la decadencia de lo práctico, y se encuentran los delirios de Lowry.

Sam Lowry

Un correcto Jonathan Price da vida a este personaje, que representa, entre otras cosas, la imagen de un hombre que ha sido configurado por su entorno, y que encuentra, en su amada, la primera ventana a la realidad. Desde este enamoramiento, Lowry no vuelve a ser el mismo, en cuanto comienza a observar a su sociedad con otros ojos. En su desesperación por encontrar aquello que es puro, comienza a desentonar de forma torpe y brusca con aquella ciudad que había decidido su vida, conducta, pensamientos y destino.

El director encuentra en su protagonista el elemento de contraste que nos permite apreciar el principal elemento que mueve la forma de evolucionar de este sociedad: la deshumanización. El ritmo como privilegio máximo, lo útil como objetivo último. Esta filosofía lleva a los hombres a generar un estilo de vida impersonal, que elimina la posibilidad de desarrollo interior, de apreciación por la belleza, de creatividad. Sam es, dentro de este aparato, una tuerca que se ha salido de su lugar y rebota aleatoriamente en un reloj que no funciona. La desigualdad social, el absolutismo y el terrorismo de estado son también, elementos que Gilliam cree convenientes en su distopía.

El encargado de llevar a cabo esta filmografía es Roger Pratt, quien también se ha encargado de proyectos como 12 monos, la olvidable Batman de Tim Burton, y dos películas de la saga de Harry Potter. Lo acompaña Michael Kamen, quien compuso la música para esta película, y a quien encontramos en otros filmes como Duro de Matar o Arma Mortal. El trabajo de Pratt llevó a la película a tener una nominación al Oscar por mejor dirección artística.

(Spoilers) Toda esta estética de decadencia, un argumento plasmado en una sociedad oscura y tenebrosa, no puede concluir de otra forma. Con genialidad en este caso, Gilliam realiza lo necesario para que el final de este filme sea el indicado: lo disfraza, ya que lo hace impredecible, pero lo realiza de tal forma que, una vez contemplado, no queda otra que considerar que este desenlace era el único posible desde el principio. La escena más sombría y escalofriante de la película nos presenta al propio Sam, aprisionado a una silla de tortura, en el más amplio abismo donde reina la tiranía y el desinterés, liquidado tras su batalla con el Gran Samurai, absorto en una canción, la cual tararea en un arrebato de locura:

Nos encontramos, en resumen, ante una tragicomedia, un drama y una película de ciencia ficción que nos presenta una sociedad distópica, que se caracteriza por una industrialización que lleva a la deshumanización, un gobierno autoritario, desigualdad social, pobreza y terrorismo de estado, y dentro de él, un protagonista que encarna a todas las víctimas de este monstruo. Una obra completa, con una estética definida, un argumento simple, claro, y complementado, y una fuerte visión de lo tenebroso, lo oscuro, y del inconciente humano que se muestra en pequeñas explosiones,  limitado y restringido por este gigante reloj. Brazil es un 8/10 indudablemente.

Men in Black III: Will Smith y su impecable sentido del humor oral.

Viene con Spoilers:En 1997 nacería una película, combinación de géneros como el Sci-Fi exagerado y la comedia infantil, con toques de innovación que surgen de la extraña mezcolanza y de la dicotomía Jones-Smith, y de un sentido innato de abuso de temas. Entre tanto, este filme sería un éxito, no sin precedentes, pero éxito al fin.Luego de una primera película, y un intento fallido de una secuela, nos vemos ya en 2012, 15 años luego del primer lanzamiento, con una nueva producción, esta vez con más Smith y un Jones joven.

La sinopsis de esta historia es, en un principio, simple y reiterativa: Boris The Animal, otro de los excéntricos alienigenas característicos de la saga -y que siempre son un disfrute visual por sus increíbles diseños- escapa de una de esas prisiones de máxima seguridad, con esa facilidad con la que escapa un supervillano de una prisión de máxima seguridad (accidente deteriorado), y acude, como todo villano, a la voluntad de venganza, en este caso, contra K (Lee Jones). Con dicho fin, parte hacia el pasado, creando una de esas complejas rupturas y relaciones de futuros alternos y simultáneos- que tanto dan jaqueca, a mi, y a mi incapacidad de atar tantos pozos narrativos-, para asesinar a K, el único impedimento que presentaba hacia su plan de destruir la Tierra.

Cuando J (Smith) llega a los 60s, la ambientación empieza a jugar un papel que pinta de colores una película, desde su inicio, aburrida. Se manejan en un principio con gags, aluciones históricas, de personajes como Andy Warhol, que aluden a una táctica también, reiterativa -recuerdo al Elvis alienigena que vuelve a su planeta- pero efectiva entretanto para sacar algunas risas. Mientras, como principales factores positivos, están la utilización de temas de rock de época -en contra posición con el empalagoso tema principal de Pitbull- y un carismático Will Smith, que realza varias escenas con sus comentarios ingeniosos y, a veces, hilarantes. Por lo tanto, la fotografía es un punto a favor en Hombres de Negro 3.El viaje temporal es creo, el punto mejor pensado en su linea semi-mediocre, y se puede elogiar a la evolución temporal, tan genialmente lograda -la repentina aparición de un Rex con la boca abierta, o el gag de humor negro de los suicidas de la crisis de Wallstreet-.

La actuación de Josh Brolin es más inteligente, profesional, o por lo menos más atractiva y menos monótona que la de Lee Jones, puesto que da vida a un K humano, con un sentido del humor marcado, y, a diferencia de su versión adulta, una seriedad coherente con un personaje más encantador. Al ser así, la química y el vaivén humorístico se da de forma espontánea, y no forzada.

Existe un error lógico bastante fuerte: En los 60, la organización de Hombres de Negro ya posee tecnología ficticia y futurista. Se intentan hacer gags haciendo referencia a la comparación de la tecnología tosca de antes y la refinada y práctica de ahora (por lo que hay un Neuralizador con batería portátil). Lo que no termina de cerrar es como, Los Hombres de Negro, estando en contacto con vida extraterrestre, y por lógica, con los viajes estelares y la exploración del espacio, pueden observar y fascinarse con el famoso viaje de Amstrong y compañía. No en contraparte, Will Smith toma leche chocolatada como un remedio a los mareos generados por la ruptura temporal y el nacimiento de una nueva dimensión…

Boris el Animal, Jemaine Clement, es, como en las anteriores versiones de Hombres de Negro, el punto más flojo, ya sea por su exagerada naturaleza de cliché, personaje altanero, por su diálogo que brilla por lo poco iluminado, repetitivo y uniforme.

Más allá de los pequeños errores que se dan por sentados, Hombres de Negro 3 es una buena película, no se caracteriza por su innovación, por lo que no hay mucha recompensa en verla, salvo para un viejo interesado en la saga.

Poder Sin Limites (Chronicle) – “Todo poder conlleva una gran responsabilidad”.

Chronicle es otra película que se suma a la lista de “Found Footage Films” (películas cuyas imágenes son supuestamente reales). Ejemplos de “Found Footage Films” serian: Actividad Paranormal, Cloverfield, Project X, Paranormal Entity, Rec, la mítica Blair Witch Project, etc. La función de estas películas es generar un realismo extremo en la mente del espectador. Generando en este una sensación de “lo que estoy viendo es real y me siento parte de ello“.

En cierto modo la película logra que sientas eso pero existen algunas escenas en las que hay un trabajo de montaje y edición. Estos te transportan de nuevo a la realidad. No digo que este mal ya que sin esos componentes la película carecería de apreciación visual. Los efectos especiales no son muy extravagantes que digamos. Escenas en las que se los ve volando no están compuestas por mas que pantallas verdes. Sin embargo, la película no pierde su esencia. Se ve bien. Suena extraño, pero no menos cierto.

Las actuaciones son geniales. Cada actor logra forjar en su personaje una personalidad bien definida.

Andrew: un joven con una madre al borde de la muerte, un padre borracho, sin amigos y receptor de burlas en su colegio.

Matt: primo de Andrew. Es la única persona que lo apoya a través de sus momentos difíciles. Es algo así como el “cable a tierra” que tiene Andrew.

Steve: el atleta mas popular del colegio. Todos lo quieren. A esto se le suma que tiene mucho dinero.

La historia nos presenta a tres personaje pero se enfoca principalmente en Andrew ya que sus características son mas que interesantes. El actor que lo interpreta logra sacarle todo el jugo al personaje. Este logra pasar de ser un niño miedoso a un joven poderoso lleno de furia lista para ser utilizada contra todos aquellos que se interpongan en su camino.

La película me sorprendió. Entre a la sala de cine con la idea de que vería otra película de “jóvenes con poderes”. Pero fue mas que eso. La película logro captar mi atención. Tenerme al borde del asiento expectante a que pasara algo increíble. Riéndome a carcajadas durante la “prueba de sus poderes”. Y sorprendiéndome con ese final que en un abrir y cerrar de ojos logra concluir con la historia. ¿Saben como me di cuenta que fue una buena película? Porque al salir del cine me la pase hablando sobre ella junto con un amigo que también la vio.

Como conclusión diría que es una película mas que divertida. Una película que merece ser vista en el cine como también merece ser comprada en Blu Ray. Recomendable para quienes vieron y disfrutaron películas como: Jumper, Push y The Convenant.

Análisis realizado por Manuel Gimenez

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